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martes, 15 de julio de 2014

Agua, ¿dónde vas?


Agua, ¿dónde vas?
Riendo voy por el río
a las orillas del mar.
Mar, ¿a dónde vas?
Río arriba voy buscando
fuente donde descansar.
Chopo, y tú ¿qué harás?
No quiero decirte nada
yo… ¡temblar!
¿Qué deseo, qué no deseo,
por el río, por el mar?
¡Cuatro pájaros sin rumbo
en el alto chopo están!

-Autor: Federico García Lorca




viernes, 4 de julio de 2014

El limpiabotas que quiso ser torero


   
    Se llega con un sueño a un nuevo lugar, con la ilusión primeriza que da lo desconocido. Pero como nos gusta fastidiarnos, con el primer paso llega la primera zancadilla y se deshace un cachito de sueño, de esos sueños prendidos con alfileres en nuestros anhelos, palacios de papel para príncipes que mendigan. Eso mismo le pasó a este limpiabotas, una bellísima persona como se diría que se afea entre la mugre del trajín diario. Después al llegar a su hogar, una habitación en una tradicional pero anquilosada pensión de Malasaña, se limpia y se acicala. Cuando llega el mes de Mayo, por sus interiores vuelve a ser el torero que quiso ser, y vestido para la ocasión improvisa con su imaginación un ruedo en su cuarto, de rodillas a puerta gayola espera al primero de la tarde, la gente enmudece y a él se le hace un nudo en la garganta, por ese toro que no tiene nombre que sale como un vendaval, por ese quiero y no puedo, por el pulso que ganó el destino sin despeinarse, pero el limpiabotas sigue de rodillas esperando lo que venga, con su cabeza alta y esperando los aplausos, y si estos no vienen, tampoco no importa, me basta el pan que me dan mis manos, piensa para sí, aunque el nudo de la garganta siga bien anudado.

Texto: Pedro Maximiano Cascos


jueves, 26 de junio de 2014

ALUMBRAMIENTO

Primero abrí los ojos para deslumbrarme
de luces blancas como leche reciente,
de luces blancas como nieve herida.

Después cerré los ojos para ver si existe
un sol dentro de mí que deslumbrara
inundándolo todo de agua viva.

Acaso así volverán a ser nuevas
todas las horas de mis pensamientos,
todas las estaciones de mis días

Pablo Guerrero (Tiempo que espera)


jueves, 19 de junio de 2014

Por tierras extremeñas


Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua.

Jose Luis Borges

Esta entrada se la quiero dedicar a mi amigo Gabino Cisneros, se que es uno de los sitios donde le gusta perderse.






domingo, 15 de junio de 2014

Cumbres borrascosas

- ¡Ojalá sea tan suave su despertar en el otro mundo! - ¡Ojala despierte en tormento! Sí, ha mentido hasta el final, Catalina Earnshaw, ¡Quiera dios que no descanses mientras yo viva! ¡Dijiste que te maté! ¡Pues sígueme! Si las víctimas persiguen a sus asesinos, ¡Sígueme! Si hay espíritus que andan errantes por el mundo, quédate siempre conmigo, toma cualquier forma, ¡Vuleveme loco! ¡Pero porfavor!, no me dejes en este abismo en donde no puedo hallarte. ¡Oh dios mío! ¡¿Cómo decírtelo?! ¡Yo no puedo vivir sin mi vida! no, ¡Yo no puedo vivir sin mi alma!

"Si todo pereciera y él se salvara, yo podría seguir existiendo; y si todo lo demás permaneciera y él fuera aniquilado, el universo entero se convertiría en un desconocido totalmente extraño para mí." Heahtcliff.

Juntos, no tenían miedo de nada. Desafiarían al Demonio y a todas sus legiones. ¿Y el precio? Tres tumbas, cerca de un muro donde el cementerio se une al páramo abierto. Una generación perdida y desaparecida. Edgar, Cathy, Heathcliff. Descansando profundamente en esa tierra tranquila. Aunque los campesinos
juran sobre la Biblia qué Él sigue vagando por el páramo.

Cumbres Borrascosas (Emily Brontë)





martes, 10 de junio de 2014

El cielo no esta lejano del mar


"Hay un espectáculo más grande que el del mar, y es el del cielo; hay un espectáculo más grande que el del cielo, y es lo interior del alma".
 Victor Hugo.





viernes, 6 de junio de 2014

YO VOY SOÑANDO CAMINOS


La memoria del corazón elimina los malos recuerdos y magnifica los buenos, y gracias a ese artificio, logramos sobrellevar el pasado.

Gabriel Garcia Marquez


Cámara Nikón D800. F 2,8- 1/1000seg. ISO: 320 objetivo 50mm


La foto se la dedico a mi sobrino David Ramos, fue quien primero vio la escena.
Esta es la foto de David https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10203529403337370&set=a.4256727258086.2180008.1282989281&type=1


martes, 3 de junio de 2014

Volar con alas blancas


"¿Y si en vez de planear tanto voláramos un poco más alto?"

MAFALDA (de Quino)

Nikon D90. F 8. 1/30 seg. Iso 400. Objetivo: Sigma 18-200

La foto es del año 2009, estaba haciendo unos experimentos con el  movimiento, pero no me gusto mucho y lo abandone. Ahora quiero retomarlo y hacer alguna serie de este tipo de fotos. Os dejo una de aquel año, para sabes vuestra opinión.
Gracias a todos por pasar y dejar vuestro comentario.

miércoles, 28 de mayo de 2014

Oda a la pobreza

Cuando nací, 
pobreza, 
me seguiste, 
me mirabas 
a través 
de las tablas podridas 
por el profundo invierno. 
De pronto 
eran tus ojos 
los que miraban desde los agujeros. 
Las goteras, 
de noche, repetían 
tu nombre y tu apellido 
o a veces 
el salto quebrado, el traje roto, 
los zapatos abiertos, 
me advertían. 
Allí estabas 
acechándome 
tus dientes de carcoma, 
tus ojos de pantano, 
tu lengua gris 
que corta 
la ropa, la madera, 
los huesos y la sangre, 
allí estabas 
buscándome, 
siguiéndome, 
desde mi nacimiento 
por las calles. 
Oda a la pobreza (Pablo Neruda)






miércoles, 21 de mayo de 2014

La flor de la mañana



Si no existiera la muerte; “le dije”
el corazón de la primera amapola
sería rojo, todavía.
El viento suave del otero,
alimentaría, para siempre,
el vientre de la caverna.
Hombres y mujeres, verían florecer,
el ritmo, silente, del tiempo.
Si no existiera la muerte; “me dijo”
no existiría la vida.

SI NO EXISTIERA LA MUERTE
José Cercas




viernes, 16 de mayo de 2014

¿Cuánto cuesta una sonrisa amable?




Ser un niña bien manda , nada protestóna, que sepas contar el dinero, recoger las vueltas y pedir la vez. Como premio un cómic barato que no excediera el presupuesto. Mi abuela me encargaba algunas pequeñas compras, desde frutas y hortalizas hasta agujas e hilo, siempre nos daba la merienda y zurcía con pasmosa habilidad los rotos de nuestras trastadas. Caía en gracias a los dependientes, encargados de sus pequeños negocios y siempre veía una sonrisa amable. Una sonrisa amable tras la bolsa de las naranja, la madeja de lana o el cómic barato cuya lectura me sabía a gloria. Tal vez siga siendo así, pero todo lo veo más gris, quizás por mirar con otros ojos, más cansados y escuchar con otros oídos, donde las palabras chirrían.

Texto: Pedro Maximiano Cascos