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miércoles, 22 de junio de 2016

Bella



“- Nunca había sentido algo así por alguien. Quiero hacer algo por ella, ¿pero qué?
- Bueno, hay tantas cosas, flores, chocolates, promesas que no intentas cumplir.
- No, no, no. Tendrá que ser algo muy especial, algo que de veras le interese, un momento...”

La Bella y la Bestia


viernes, 17 de junio de 2016

¿Futuro o realidad?

Sólo somos una raza avanzada de monos en un planeta menor de una estrella promedio. Pero podemos entender el universo. Eso nos hace muy especiales.

Inteligencia es la habilidad de adaptarse a los cambios.

Stephen Hawking





viernes, 10 de junio de 2016

Ensueños de mar



Hay millares y millares de mortales absortos en ensueños de mar.
Moby Dick, Herman Melville


lunes, 30 de mayo de 2016

La tristeza de la vejez



Se habla del respeto, cada día más perdido, a nuestros mayores, de la experiencia y el conocimiento que otorga la vejez, del deber que los hijos tenemos con nuestros padres y de lo merecido que tienen un descanso después de años y años de trabajo y sufrimientos. Pero a nadie nos gusta contemplar el que posiblemente sea nuestro futuro a no ser que, antes, en cualquier revuelta de la vida la dama de la guadaña nos aseste un puñetazo . Nos negamos a ponernos delante de ese espejo que son nuestros mayores. En los programas televisivos las primeras filas del público están copadas por jóvenes de uno y otro sexo escandalosamente bellos y lo mismo ocurre en los mítines políticos. Nadie quiere espantar a la audiencia y a los ancianos tan sólo se le ve cuando se trata de un programa o un mitin dedicado especialmente a ellos. La publicidad nos inunda siempre con cuerpos ágiles y apetecibles y cuando salen ancianos son modelos escogidos con todos sus dientes, una perfecta cabellera y vestidos como para acudir a un desfile de moda.

Pero la muerte y la decrepitud de la vida están entre nosotros aunque nos neguemos a verlas. La demencia senil, el Alzehimer, la fragilidad de los huesos, la vida que se escapa son el pan nuestro de cada día y tendemos a mirar hacia otro lado. Hoy en día, en la mayoría de casos, tan sólo una minoría de ancianos puede disponer de una plaza en una buena residencia, son aquellos que pueden pagar los altos precios que en ellas se piden. El resto tiene que ser atendido por los familiares que sacrifican su vida cotidiana para poder atender a sus mayores. Los poderes públicos deben incrementar el número de residencias públicas para estos ancianos que no pueden valerse por si mismos. Esperemos que la anunciada Ley para personas dependientes mitigue estas deficiencias de la asistencia social a los mayores ya que cada día van a ser más los ancianos a los que haya que atender y hacerles más fácil ese camino, ahora triste, de la vejez.
Rafa Esteve-Casanova


viernes, 20 de mayo de 2016

El tiempo que se aleja


“Creo que vivir deprisa no es vivir, es sobrevivir.
Nuestra cultura nos inculca el miedo a perder el tiempo,
pero la paradoja es que la aceleración nos hace desperdiciar la vida.”

“Hoy todo el mundo sufre la ENFERMEDAD DEL TIEMPO:
la creencia obsesiva de que el tiempo se aleja y
debes pedalear cada vez más rápido”

“La velocidad es una manera de no enfrentarse a lo que le pasa a tu
cuerpo y a tu mente, de evitar las preguntas importantes…
Viajamos constantemente por el carril rápido, cargados de emociones,  de adrenalina, de estímulos, y eso hace que no tengamos nunca el tiempo y la tranquilidad que necesitamos para reflexionar y preguntarnos qué es lo realmente importante.”

“La lentitud nos permite ser más creativos en el trabajo,
tener más salud y poder conectarnos con el placer y los otros”

“A menudo, TRABAJAR MENOS significa trabajar mejor.
Pero más allá del gran debate sobre la productividad
se encuentra la pregunta probablemente más importante de todas:
¿PARA QUÉ ES LA VIDA?

“Hay que plantearse muy seriamente
A QUÉ DEDICAMOS NUESTRO TIEMPO.
Nadie en su lecho de muerte piensa: “Ojalá que hubiera pasado más
tiempo en la oficina o viendo la tele”, y, sin embargo, son las cosas
que más tiempo consumen en la vida de la gente.”
ELOGIO DE LA LENTITUD de Carl Honoré

(Ramón Pruneda, me ha comentado que podía ponerla en color, aquí la tienes Ramón, espero que te guste).








viernes, 13 de mayo de 2016

De espaldas a la realidad



¿Cuánto sufrimiento puede infligir un ser humano a los demás antes de dejar de ser humano él mismo y convertirse en un monstruo? Libro: PERSONA Erik Axl Sund



Europa está llena de niños refugiados clandestinos y por todas partes había chavales que llegaban y desaparecían sin que nadie supiera adónde habían ido a parar. Y aunque se supiera, nadie movía un dedo.

En el fondo no eran más que niños.

Libro PERSONA Erik Axl Sund


viernes, 6 de mayo de 2016

El resplandor


"La vida es un hospital donde cada enfermo está poseído por el deseo de cambiar de cama. Este quisiera sufrir frente al calefactor, y aquél cree que mejoraría junto a la ventana".

Charles Baudelaire




martes, 3 de mayo de 2016

La luz del atardecer


"Por muy alto que sea un árbol, sus hojas siempre caen hacia la raíz"

Anónimo


martes, 26 de abril de 2016


 "Fresca como las pálidas hojas húmedas de los lirios del valle al alba yace ella junto a mí"
Ezra Pound





lunes, 11 de abril de 2016

Cuidado de transpasar la linea amarilla (Serie metro)


Cuídate del asesino que te empuja cuando nadie lo ve, o confundido entre la gente. Esta leyenda urbana sigue tan presente, ¿te acuerdas de unos tipos  que empujaron a un estudiante en Madrid? La recomendación, quédate detrás de la línea amarilla.

Leyendas del metro.





martes, 29 de marzo de 2016

El lavadero de Trujillo


Corresponde al último tercio del siglo XIX y se caracteriza por su singularidad arquitectónica a base de ladrillo y piedra, mediante el juego de arcos de medio punto de ladrillo sobre pilares y pretiles de cantería.

El lavadero, de titularidad pública, era utilizado antiguamente por los vecinos de Trujillo y de las pedanías de Huertas de Ánimas y Belén. Tiene una superficie de más de 700 metros cuadrados. En el año 2007 el Consistorio llevó a cabo obras de recuperación del mismo.
Las lavanderas eran las profesionales especializadas en el lavado de la ropa, siendo uno de los oficios más duros, dentro de los que se prestaban a los hoteles y veraneantes, por personas del exterior tal era el caso del Hotel “El Cubano” de Trujillo, lugar en el que tuvieron fama las lavanderas y que en ocasiones se simultaneaban con labores de planchado.
A finales del siglo XIX y hasta mediados del XX, adquirió importancia el Lavadero de Trujillo. La limpieza de las ropas se llevaba a cabo en los márgenes de cantería del citado Lavadero. Las lavanderas, de bruces sobre las lanchas de piedras, realizaban el trabajo siempre penoso.
Un avance importante supuso la construcción de especies de cobertizos o bancos sobre las corrientes de agua, en cuyo interior se colocaron una especie de bancos o cajones, donde las mujeres podían acomodarse, preservándose de la humedad, disponiendo de una piedra, que en su parte inferior entraba en el agua y sobre la que podían jabonar, restregar y golpear la ropa.
En este lavadero de Trujillo se alineaban un número variable de puestos de trabajo individuales, constituidos básicamente, por una piedra inclinada, sobre la que las mujeres llevaban a cabo su tarea.
Las tareas básicas del lavado consistían en "enjabonar la ropa con pastillas de Chimbo o Lagarto", poner a remojo, dejar reposar, quitar manchas restregando si las hubiera y aclarar con agua a mano o golpeando sobre la piedra.
La siguiente operación, tras preparar en un barreño una mezcla de agua y lejía, era la inmersión en la misma de la ropa, "dejándola un buen rato", si bien, en el caso de las sábanas de hilo, no podía utilizarse lejía, aunque sí el jabón. Tras un nuevo aclarado, se volvía a meter la ropa en una mezcla de agua y añil, para acabar retorciéndola hasta quitarle toda el agua posible.
Aunque, para el secado, lo habitual era extenderla al sol sobre la hierba o las zarzas. Tras el estirado y su doblado, se colocaba en una cesta de mimbre o castaño, procediéndose de nuevo a su recuento y entrega.

El lavadero de Trujillo adquiere aún más importancia por estar ubicado en un complejo yacimiento arqueológico en la zona: un altar rupestre, también llamados peñas sacras, lagareto, un molino del siglo XVIII y una torre defensiva musulmana.
José Antonio Ramos Rubio
Cronista Oficial de Trujillo.Académico Correspondiente de la RAExt.