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viernes, 12 de diciembre de 2014

Chulaguapa

      En el trajín de ese Madrid turístico, que a fuerza de propaganda oficial, cada vez parece menos Madrid, por paradójico que resulte. Cuando inmerso entre el gentío que te lleva a ninguna parte, lo que deseas es volver a casa, aún puedes encontrar a alguien que nada más verle puedas decir para tí, estoy en Madrid. Piensas que has retrocedido unos años atrás y que te has pasado al blanco y negro.

Texto: Pedro Maximiano Cascos.
Foto : Ana Manotas Cascos



miércoles, 3 de diciembre de 2014

La memoria del agua




Anoche volví a la infancia y estabas tú, 
nuestros pies sobre el agua, el gozo alborotado.
anoche me acurruqué en los recuerdos como almohada
y la felicidad despreocupada entre las sábanas.

Texto: Pedro Maximiano Cascos


viernes, 21 de noviembre de 2014

"En la besana"

La entrada se la dedico a Baldomero, un hombre de campo, amable y buena gente.
    

 Besana: Labor de surcos paralelos.

    Comienza el día sin más, nada especial, ningún presagio que nuble el espíritu, tal vez es un día algo más fresco que el anterior y eso es algo que Baldomero agradece. Aguarda un día de duro trabajo, seguir la besana y domar la tierra, que año tras año ha ido dando sus frutos. Del trigo a la cebada, pasando por la avena, y los melones de secano en las cercanías de las lindes. Mientras Baldomero ara la tierra, hundiendo con firmeza la reja en el surco, tras el paso parsimonioso y certero  de sus bestias, recuerda a sus hermanos menores que él, Fermín y Eufronio, con los que siendo él un mozangüelo y ellos unos niños compartió algunas jornadas en el campo. "Seguid la besana" les hablaba el padre, Baldomero escuchaba, los hermanos pequeños se perdían siguiendo el rastro de los pájaros, "Tenía que ser así" piensa para sí Baldomero. Ellos no siguieron la besana y como mez uchas aves se marcharon, Fermín a Barcelona y Eufronio a Bilbao. "Todos repartíos por el mapa" esta vez Baldomero se ha parado y habla en un murmullo, sólo para él, nadie va a escucharle, da media vuelta y mira como viene la besana. "Viene recta, como otros años, no es mala señal".

Texto: Pedro Maximiano Cascos




viernes, 14 de noviembre de 2014

V Encuentro de blogueros



Todos los años tiene lugar en la Fundación Xavier Salas Convento de la Coria (Trujillo), el encuentro de blogeros de Extremadura, en el que tengo el honor de participar.
Gracias a todos los que hacéis posible este proyecto.
Yo participo con fotos de Guadalupe, os dejo dos para que la veáis. El texto es de mi primo Pedro Maximiano Casos





Promesas por hacer

Si nos dejamos llevar por la pereza o por la apatía, nos podemos perder muchas cosas, entre ellas descubrir los caminos que llevan a Guadalupe. No es necesario ser un ferviente católico ni tan siquiera una persona espiritual, para querer, desear llegar a Guadalupe, se pueden encontrar motivos (porque seguramente nos sobren) para echarse a caminar en pos de un objetivo personal. Fe, naturaleza, romper con la monotonía, unas promesas por hacer, que las hay de todo tipo y pelaje diverso. Desde que a Gil Cordero se le apareció la virgen de Guadalupe, ha pasado mucha historia e historias, de las que quedan en las crónicas y los libros, también de las que pasan al olvido. Pero siempre pervive “algo”, que no sabremos explicar con palabras, bien porque no hay diccionario que las contenga, o bien por torpeza y falta de inspiración. Inspiración es tal vez lo que cualquiera puede encontrar entre todo lo que Guadalupe y aledaños puede ofrecer a quién también ofrezca sus sentidos abiertos y limpios de prejuicios, dispuestos a percibir, a dejar entrar sensaciones. Cualquiera de sus doce caminos históricos pueden ser adecuados para llegar a Guadalupe, pero acorde con los tiempos que corren, un cómodo automóvil creo que puede ser válido. Desde la plaza del pueblo llama la atención poderosamente la majestuosidad y magnificencia del Real monasterio en contraste con el resto del pueblo, de clara arquitectura popular, con la belleza de la sencillez sin perder por ello eficacia en su cometido. No sólo del pan vive el hombre, ni sólo del monasterio y sus tesoros, Guadalupe. El propio pueblo en sí es un monumento, con sus callejuelas y sus casas con soportales, sus arcos medievales que perviven de la vieja muralla, la plazuela de los tres chorros, en lo que era la judería, el belén artesanal de Norberto, la granja de Mirabel, la ermita mudéjar del Humilladero y continuamos con los montes que rodean y cobijan a Guadalupe donde oxigenarse y recrearse, donde perderse sabiendo que no te sentirás perdido. Lugares que una vez los veas y sientas, quedarán impregnados en tu memoria. Naturaleza en estado puro, febril espectáculo para quiénes se encuentren en el hartazgo de la contaminación, en el desencantado de una promesa fallida, no son estos malos lugares para enmendar promesas que se diluyeron, lugares diversos y con personalidad propia para la redención o simplemente disfrutar, que nunca viene mal ni al espíritu ni al cuerpo. A veces hay promesas firmes que llevan, otras que se mueren u olvidan en el camino, otras sólo son excusas para ir, pero como sea hay que ir, quienes lleguen difícilmente se sentirán defraudados, hay variedad donde elegir, donde pasar ratos agradables en compañía o también en una soledad que no será demasiada solitaria. Dejen su dejadez aparcada, muévanse de esa comodidad que a menudo impide vivir con plenitud y se deciden ir por Guadalupe, dejen sus problemas donde la dejadez y abran bien sus ojos como amplios ventanales a lo que van a ver, que seguro no olvidarán, porque siempre hay promesa por hacer que no se merecen, no deben caer en un olvido.


Pedro Maximiano Cascos




viernes, 7 de noviembre de 2014

Sobre el viento la vela


Si mi voz muriera en tierra
llevadla al nivel del mar
y dejadla en la ribera.

Llevadla al nivel del mar
y nombardla capitana
de un blanco bajel de guerra.

¡Oh mi voz condecorada
con la insignia marinera:
sobre el corazón un ancla
y sobre el ancla una estrella
y sobre la estrella el viento
y sobre el viento la vela!


Rafael Alberti (Si mi voz muriera en tierra)




viernes, 31 de octubre de 2014

La memoria de los muertos


Guy de Maupassant decía que nuestra memoria devuelve la vida a los que ya no la tienen. Y es cierto. Por eso va la gente a los cementerios. Para sentir que los muertos no se han ido del todo.

Del libro "La vida cuando era nuestras" Marian Izaguirre.






viernes, 24 de octubre de 2014

La casa de las vidas perdidas


El relato nos mantuvo escuchando sin aliento junto al fuego, pero además de la obvia observación de que era horrible, como tiene que serlo una historia contada en una vieja casa el día de Nochebuena, no recuerdo que se hiciese ningún otro comentario hasta que alguien afirmó que era el único caso que conocía en que un fantasma de esa condición se hubiera presentado ante un niño.

El caso, debo mencionar, consistía en una aparición en una casa tan vieja como la que nos había reunido en aquella ocasión -una aparición espantosa- a un niño pequeño que dormía en la habitación con su madre y que despertó lleno de terror.
Su madre no pudo disipar sus temores para que volviera a dormirse, sino que se encontró con la misma visión que había aterrorizado a su hijo.........................

 Henry James - Otra Vuelta De Tuerca




jueves, 16 de octubre de 2014

El movimiento del bosque

Nikon D800. F: 7,1-1,15 seg. ISO 100
(Perdonar por no visitar vuestros blogs, con la frecuencia que me gustaría. Un abrazo )


Allí estaban de nuevo los bosques de robles, en las laderas los chopos orgullosos, afilándose, verdes. En grupos, y, no obstante, cada uno de ellos respirando su soberbia soledad, como los mismos hombres. Aquellos hombres de Artámila.

Ana María Matute

















Nikon D800. F 16-1,6 seg. ISO 100

jueves, 9 de octubre de 2014

El tiempo de la música


     

           Lo que es la piedra para el escultor es el tiempo para el músico. Cada vez que se levanta para tocar, el músico se enfrenta con su pedazo de tiempo sin esculpir. Sobre este vacío aparentemente sin contornos tiende, quizás, un arco de violín, que es una herramienta para tallar o dar forma al tiempo... O, digamos, para descubrir o liberar las formas latentes en ese momento único del tiempo.

Stephen Nachmanovitch



martes, 30 de septiembre de 2014

Juegos de niños

Para mi amigo Jesús Alvarez, que aún sigue teniendo en corazón de un niño y la mente limpia.

El medio mejor para hacer buenos a los niños es hacerlos felices.
Oscar Wilde


Hay niños jugando en la calle que podrían resolver algunos de mis problemas clave en física, debido a que ellos tienen formas de percepción sensitiva que perdí hace mucho tiempo.
Robert Oppenheimer

sábado, 20 de septiembre de 2014

El guardián de la picota

   
       La picota en algunos pueblos de Extremadura, es la reunión de hombres ya jubilados, que se juntan para hablar de sus cosas.

"Envejecer es como escalar una gran montaña; mientras se sube las fuerzas disminuyen, pero la mirada es más libre, la vista más amplia y serena".

Ingmar Bergman