Seguidores

sábado, 8 de diciembre de 2018

CERCA DEL MAR

Una bolsa de leche encallada en la arena,
un murmullo azul como un cascabel,
un viento salado que se mete en las venas,
una algarabía estira, estira la piel.
Desde el sol caía un velo blanco,
luz del mediodía
Cerca del mar


Joaquín Sabina


lunes, 26 de noviembre de 2018

VIII ENCUENTRO DE BLOGUEROS

El sábado día 23 de noviembre, tuvo lugar el VIII Encuentro de Blogueros que un año más ha tenido lugar en la Fundación Xavier de Salas, se ha presentado el libro “Extremadura, Naturaleza Urbana”, he sido un placer volver a colaborar en el, junto con otros compañeros blogueros.
Gracias a José Manuel López Caballero como a Atanasio Fernández García, por seguir luchando cada año por este proyecto y por contar con mi colaboración.
También tengo que agradecer al escritor Jesús Alonso, por el texto que aportó para mis fotos de San Martín de Trevejo.


El jardín de senderos que se bifurcan


La primera vez que fui a San Martín de Trevejo fue porque un compañero del colegio mayor era de allí. El colegio se llamaba —y aún se llama— San Bartolomé y mi amigo, Julián. El tiempo, inexorablemente, ha borrado de mi memoria sus apellidos.

Julián estudiaba, si mi memoria no vuelve a traicionarme, Lenguas Semíticas y yo, Románicas.

Inevitablemente, me habló del mañego o fala y mi curiosidad me impulsó a seguir el ejemplo de don Ramón Menéndez Pidal que en 1910 visitó el valle del Jálama para oír hablar el curioso lenguaje. Yo no tuve tanta suerte como él: apenas pude escuchar alguna frase a escondidas pues todos los mañegos se mostraron reacios a hablarme en la fala. Lo atribuí a una infundada vergüenza.

A cambio de mi fracaso lingüístico, recibí el inesperado regalo del valle de Jálama, una montaña con todos los atributos necesarios para ser santificada y también de los bosques de castaños y robles en donde, por prudencia, no me atreví a perderme. No por miedo, sino por no quedar hechizado para siempre por los árboles.

Autor: Jesús Alonso Ruiz 


Autor de los libros : 
El lugar de las horas felices,   Amor al arte y Regreso.











jueves, 8 de noviembre de 2018

Fúmame, fúmame

Fúmame, fúmame
Cuando la lluvia va
lamiendo la ciudad
regresa el corazón al pasado
al cigarrillo aquel
que nos dejó una vez
la boca con sabor a pecado


(Joaquín Sabina, Antonio Carmona, Javier Gurruchaga)



jueves, 18 de octubre de 2018

DESDE LA APARENTE NADA




“Juan Gaviota descubrió que el aburrimiento, el miedo y la ira son las razones por las que la vida de una gaviota es tan corta; al desaparecer aquéllas de su pensamiento, tuvo por cierto una vida larga y buena.”

Juan Salvador Gaviota (Richard Bach)


jueves, 4 de octubre de 2018

Los sentimientos juegan al escondite

Cuentan que una vez se reunieron en un lugar de la tierra todos los sentimientos y cualidades de los hombres. Cuando el ABURRIMIENTO había bostezado por tercera vez, la LOCURA, como siempre tan loca, les propuso:

 ¿Vamos a jugar al escondite?

La INTRIGA levantó la ceja intrigada y la CURIOSIDAD, sin poder contenerse preguntó:

¿Al escondite? ¿Y cómo es eso?

- Es un juego - explicó la LOCURA - en que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón mientras ustedes se esconden y cuando yo haya terminado de contar, el primero de ustedes que encuentre ocupará mi lugar para continuar el juego.

El ENTUSIASMO bailó secundado por la EUFORIA, la ALEGRÍA dio tantos saltos que terminó por convencer a la DUDA, e incluso a la APATÍA, a la que nunca le interesaba nada. Pero no todos quisieron participar, la VERDAD prefirió no esconderse. ¿Para qué?, Si al final siempre la hallaban, y la SOBERBIA opinó que era un juego muy tonto (en el fondo lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido de ella) y la COBARDÍA prefirió no arriesgarse...

- Uno, dos, tres... - comenzó a contar la LOCURA.

La primera en esconderse fue la PEREZA, que como siempre se dejó caer tras la primera piedra del camino.

La FE subió al cielo y la ENVIDIA se escondió tras la sombra del TRIUNFO, que con su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol más alto.

La GENEROSIDAD casi no alcanzaba a esconderse, cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos, ¿que si un lago cristalino? ideal para la BELLEZA, ¿que si la rendija de un árbol? perfecto para la TIMIDEZ, ¿que si el vuelo de la mariposa? lo mejor para la VOLUPTUOSIDAD. ¿que si una ráfaga de viento? magnifico para la LIBERTAD.
Así terminó por ocultarse en un rayito de sol.

El EGOÍSMO, en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio, ventilado, cómodo... pero sólo para él.

La MENTIRA se escondió en el fondo de los océanos (mentira, en realidad se escondió detrás del arco iris) y la PASIÓN y el DESEO en el centro de los volcanes.

El OLVIDO... se me olvidó donde se escondió... pero eso no es lo importante. Cuando La LOCURA contaba 999.999, el AMOR aún no había encontrado sitio para esconderse, pues todo se encontraba ocupado... hasta que divisó un rosal y enternecido decidió esconderse entre sus flores.

- Un millón - contó la LOCURA, y comenzó a buscar. La primera en aparecer fue la PEREZA sólo a tres pasos de una piedra.

Después se escuchó la FE discutiendo con Dios en el cielo sobre Teología y la PASIÓN y el DESEO los sintió en el vibrar de los volcanes. En un descuido encontró a la ENVIDIA y claro, así pudo deducir donde estaba el TRIUNFO.

El EGOÍSMO no tuvo ni que buscarlo. Él solito salió disparado de su escondite que había resultado ser un nido de avispas. De tanto caminar sintió sed y al acercarse al lago descubrió a la BELLEZA y con la DUDA resultó más fácil todavía, pues la encontró sentada sobre una cerca sin decidir aún de qué lado esconderse.

Así fue encontrando a todos, el TALENTO entre la hierba fresca, a la ANGUSTIA en una oscura cueva, a la MENTIRA detrás del arco iris... (mentira, si ella estaba en el fondo del océano) y hasta el OLVIDO... que ya se le había olvidado que estaba jugando al escondite, pero sólo el AMOR no aparecía por ningún sitio.

La LOCURA buscó detrás de cada árbol bajo, cada arroyuelo del planeta, en la cima de las montañas y cuando estaba por darse por vencido divisó un rosal y las rosas... Y cogió un palo y comenzó a mover las ramas, cuando de pronto un doloroso grito se escuchó. Las espinas habían herido en los ojos al AMOR.

La LOCURA no sabía qué hacer para disculparse, lloró, rogó, imploró, pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo. Desde entonces, desde que por primera vez se jugó al escondite en la tierra:

EL AMOR ES CIEGO Y LA LOCURA SIEMPRE LO ACOMPAÑA.

Cuento de Mario Benedetti



martes, 18 de septiembre de 2018

Mañanitas de domingo.


Lo único agradable que se puede hacer un día de mediados de agosto a las dos en punto de la tarde, cuando se respira calor líquido e intentas no pensar en que aún faltan seis o siete horas para la cena, es ir con algún amigo a tomar algo a un bar.

"La brisca del cinco" Marco Malvaldi

Bar Vicente (El Puerto de Santa María)

jueves, 23 de agosto de 2018

Cuando cielo y tierra hicieron las paces


Había llegado a creer que el vuelo de las ideas podía ser tan real como el vuelo del viento y las plumas.

Juan Salvador Gaviota-Richard Bach


martes, 14 de agosto de 2018

El final del día




Habré de levantar la vasta vida
que aún ahora es tu espejo:
cada mañana habré de reconstruirla.
Desde que te alejaste,
cuántos lugares se han tornado vanos
y sin sentido, iguales
a luces en el día.
Tardes que fueron nicho de tu imagen,
músicas en que siempre me aguardabas,
palabras de aquel tiempo,
yo tendré que quebrarlas con mis manos.
¿En qué hondonada esconderé mi alma
para que no vea tu ausencia
que como un sol terrible, sin ocaso,
brilla definitiva y despiadada?
Tu ausencia me rodea
como la cuerda a la garganta,
el mar al que se hunde.
(Ausencia de Jorge Luis Borges)