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lunes, 1 de marzo de 2021

Los ojos viven en las pantallas

Invisible. Desde niña sueño con ser invisible, con estar en un lugar donde lo vea todo y nadie me vea. Y hoy…

Estación de Atocha. Me siento al lado de un chico de rasgos orientales y le digo buenas tardes. Enfrascado en su móvil, ni mira ni contesta. A los cinco minutos, se va sin despedirse. Me levanto y me siento al lado de un chico con gafas que mira hacia el costado como esperando a alguien. Carraspeo y le digo buenas tardes. Silencio, roto por las ruedas de una maleta y por la megafonía anunciando la salida de un tren. Se pone a trastear en su móvil y yo cojo el mío. Con cuidado —¿para que no se dé cuenta?— hago una foto a otro chico sentado frente a mí. Me cambio de asiento y voy a su lado. Otro buenas tardes sin respuesta. Entro en Instagram y publico la foto que acabo de hacer, con una frase: los ojos de las personas viven en las pantallas. Miro de reojo y me doy cuenta de que en su teléfono aparece mi entrada. Da un like. Después me llega un comentario que dice: muy contento de que una chica tan guapa se haya fijado en mí. Le contesto que gracias y empezamos a mandarnos mensajes, a dónde vas, de dónde vienes… Así un cuarto de hora, hasta que le envío dos emoticonos, el de un tren y el de una mano despidiéndose. Me escribe que ha sido un placer y que, si quiero, quedamos otro día para charlar. Con un hilo de voz le digo hasta mañana. Su respuesta vibra entre mis manos, ok, hasta mañana, y muchos corazones. Mis ojos se quedan en la pantalla de @siempreconectado y los suyos en la mía. 

Invisible. Desde niña sueño con ser invisible, con estar en un lugar donde lo vea todo y nadie me vea. Y hoy… 

Estación de Atocha. Casi lo consigo.

Texto: Arantza Alava






viernes, 29 de enero de 2021

Cuando Madrid jugó a ser Moscú.



Nieva en Madrid,
los semáforos,
señales,
coches,
todo queda sepultado.

El tráfico es de muñecos;
algunos, de carne y hueso,
caminan con tiento,
derrapan, caen,
sobreviven,
otros, de piel nieve,
son estatuas frías.

Nieva en Madrid,
los presagios son inútiles,
el único cierto:
fuego y cenizas,
hielo fundido,
menos de cien años para todos.

jueves, 14 de enero de 2021

Como llegan los momentos que se contarán


Cae y cae la nieve. No parecenCopos, sino que sobre los remiendos.
De una capa a la tierra descendiese
Lentamente la cúpula del cielo.
(Boris Pasternak)





domingo, 3 de enero de 2021

AIRE Y AGUA


Y cuando miro al frente
tropiezo con la vida.

Y al agachar mis ojos
las idas y venidas
—bosques de catedrales,
edificios de hojas,
nubes de tierra—
parpadean del revés
en el planeta líquido;
y respiran temblorosas
sin necesidad de branquias
ante cualquier gota de agua
que humedezca sus escamas.

Y en solo,
tan solo en una de esas gotas
la energía se expande
y regresa al aire.

Arantza Álava

(Siento no poder pasar por vuestros blog tanto como quisiera, es por falta de tiempo, a ver si este año me pongo al día. Feliz año)







martes, 8 de diciembre de 2020

El bosque encantado


En las sendas pensamos cosas puras,
uno al lado del otro, fugitivos,
cogidos de la mano, y pensativos
en medio de las flores más oscuras.
Íbamos solos, como enamorados,
entre la verde noche del sendero,
compartiendo el fugaz fruto hechicero
del astro que aman los enajenados.
Después, muy lejos, en la sombra densa
de aquel íntimo bosque rumoroso,
morimos -solos!- sobre el césped blando.
Y arriba, en medio de la luz inmensa,
¡oh, amigo del silencio más hermoso,
nos encontramos otra vez, llorando!

Paul Valéry

(Bueno a retomar entradas antiguas, esta es del 2013, con un nuevo procesado. Tengo poco tiempo y pocas fotos nuevas, a ver si salgo y me pongo al día)





miércoles, 18 de noviembre de 2020

Senda de luz

(Estoy recuperando alguna entrada antigua, esta exactamente es del 2011)

Valle de Calabazas-Los Ibores (Cáceres)
CASTAÑO DE POSTUELO 

La tarde iba cayendo, parecía tener prisa por presentarnos a la noche, el duendecillo corría y jadeaba, una inmensa alegría llenaba su pequeño cuerpo, tenía cita en el bosque, en la calma de la noche con las almas perdidas que vagaban entre los montes, él sabía de senderos, los había pateado todos donde muchos nunca llegaran.

Texto: Pedro Maximiano Cascos
Foto: Ana Manotas Cascos




lunes, 9 de noviembre de 2020

Volverán las calles.


Recuerda que de la conducta de cada uno depende el destino de todos.

(Alejandro Magno)






martes, 27 de octubre de 2020

Nebula.



Del corazón en las honduras guardo tu alma robusta; cuando yo me muera
guarda, dorada Salamanca mía,
tú mi recuerdo.
Y cuando el sol al acostarse encienda
el oro secular que te recama,
con tu lenguaje, de lo eterno heraldo,
di tú que he sido.

Miguel de Unamuno







viernes, 16 de octubre de 2020

Los cielos de Madrid.



No sé, si me abrazaste o me engulliste .Pero entonces ya era preso de tus calles
No sé, si me besaste o me curtiste
Pero en ti confluyen todos mis
Caminos y tu luz hoy me atraviesa cada día
Tal vez fue por tu lluvia ausente
Quizás tu noche encendida
Pero crucé el puente de los franceses
Y ya jamás regresaría
Madrid de todas las suertes
Ya sé, que me arañaste y me esculpiste
Y que muchos han surcado tus cielos

 Madrid (Xoel López)





miércoles, 7 de octubre de 2020

miércoles, 30 de septiembre de 2020

Cielo negro


Otra vez las calles vacías,
el viento soplando cada vez más fuerte,
pero mis ojos no quieren cerrarse
y salgo buscando lo que me falta
en el cielo de Madrid. 
('El cielo de Madrid-Deluxe) 

Ánimo Madrid.