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jueves, 19 de enero de 2017

DENSA QUIETUD


Una de las primeras entradas que hice en el blog el 4 de Junio 2010, he decidido ir recuperando alguna.
 Calle de Magacela (Badajoz)

Hay nublados inciertos en la tardía tarde de agosto, y las angostas calles de Magacela se desperezan y ven que todo sigue igual, gozan del tranquilo discurrir del tiempo y el viajero que curioso pasea entre sus calles, siente el bochorno en su piel, por un momento se detiene y perezoso prepara sus ojos para disfrutar de un paisaje, particular aunque no venga en las guías de carretera, desde Magacela,el balcón de la Serena.

Texto: Pedro Maximiano Cascos




sábado, 14 de enero de 2017

Esperando la espera.



Discreto amigo es un libro:
¡qué a propósito habla
siempre en lo que quiero yo,
siempre en lo que yo no quiero…!

'Las Comedias', de Calderón de la Barca.


sábado, 31 de diciembre de 2016

EL TIOVIVO DE LA VIDA.




Los excrementos y residuos que se amontonaban por las calles de Madrid en el verano de 1834 dieron lugar a un brote de cólera que se extendió por media España. Esteban Fernández, más conocido como Tío Esteban, era un madrileño que se ganaba la vida con un carrusel infantil con cuatro caballos de juguete en la calle Paseo de las Delicias. De pronto, el Tío Esteban cayó enfermo fruto de la epidemia y murió. Su fallecimiento causó mucho dolor a los vecinos del barrio, especialmente a los niños que se entretenían en su «atracción» día tras día.

Cuenta la leyenda que los familiares y amigos del Tío Esteban le colocaron en un ataúd abierto y le llevaron al cementerio en un cortejo fúnebre pasando por delante de su negocio. En el momento en el que se encontraban delante de su carrusel de «caballitos» se escuchó una voz procedente del interior del féretro. «¡Estoy vivo!, ¡estoy vivo!». Era Esteban Fernández que milagrosamente había «vuelto al mundo».

Una vez recuperado el Tío Esteban regresó a su trabajo. Su fama se propagó como la pólvora. Había incluso los que se desplazaban hasta el lugar simplemente para ver que realmente estaba vivo. «El tío vivo» se convirtió en una celebridad y aunque a Esteban en un principio no le gustaba la manera en la que se referían a él, al final lo aceptó y se quedó con el apodo.

Su atracción paso de llamarse «los caballitos» a «los caballitos del Tío Vivo» a, finalmente, «El Tío Vivo». Supuestamente es de esta historia de donde proviene la palabra «tiovivo», que tan extendida está ya por nuestro país.


miércoles, 21 de diciembre de 2016

Navidad Dickesiana


¡Feliz, feliz Navidad, la que hace que nos acordemos de las ilusiones de nuestra infancia, le recuerde  al abuelo las alegrías de su juventud, y le transporte al viajero a su chimenea y a su dulce hogar!

Charles Dickens


martes, 13 de diciembre de 2016

Pobreza y Solidaridad


Esta entrada la hice el año pasado, pero he decidido recuperarla.
Espero que estos actos de solidaridad no solo se hagan en Navidades, y que seamos más solidarios todo el año.

     
Un hueso para el perro no es caridad. La caridad es compartir el hueso con el perro cuando se está tan hambriento como el perro. (Jack London)


miércoles, 7 de diciembre de 2016

Otoño




Poema “Otoño”

Aprovechemos el otoño
antes de que el invierno nos escombre
entremos a codazos en la franja del sol
y admiremos a los pájaros que emigran

ahora que calienta el corazón
aunque sea de a ratos y de a poco
pensemos y sintamos todavía
con el viejo cariño que nos queda

aprovechemos el otoño
antes de que el futuro se congele
y no haya sitio para la belleza
porque el futuro se nos vuelve escarcha

Mario Benedetti




miércoles, 23 de noviembre de 2016

Conspirando juegos


…”Visto así, a la ligera, el pueblo no se diferenciaba de tantos otros. Pero para Daniel, el Mochuelo, todo lo de su pueblo era muy distinto a lo de los demás.


Con frecuencia, Daniel, el Mochuelo, se detenía a contemplar las sinuosas callejas, la plaza llena de buñigas y guijarros, los penosos edificios, concebidos tan sólo bajo un sentido utilitario. Pero esto no le entristecía en absoluto. Las calles, la plaza y los edificios no hacían un pueblo, ni tan siquiera le daban fisionomía. A un pueblo lo hacían sus hombres y su historia…. Y Daniel, el Mochuelo, sabía que por aquellas calles cubiertas de pastosas buñigas y por las casas que las flaqueaban, pasaron hombres honorables, que hoy eran sombras, pero que dieron al pueblo y al valle un sentido, una armonía, unas costumbres, un ritmo, un modo propio y peculiar de vivir…”


(El camino Miguel Delibes)


sábado, 5 de noviembre de 2016

La tierra prometida.


Sólo quiero hacer la voluntad de Dios. Y él me permitió ir a la montaña. Y yo miré, y he visto la tierra prometida! Puede que no llegue allí con ustedes, pero quiero que sepan esta noche que nosotros, como pueblo, llegaremos a la tierra prometida.

Martin Luther King Jr.



miércoles, 2 de noviembre de 2016

Villanueva de la Serena, una ciudad viva.



La significación de las plazas abiertas en medio de la ciudad, hoy se las emplea muy poco para las grandes fiestas públicas, y cada vez menos en el uso diario, siendo con frecuencia su fin único, procurar más aire y luz, interrumpir la monotonía de la masa de casas, y quizá hacer resaltar plenamente algún edificio monumental, permitiendo su libre contemplación.



Camilo Sitte





miércoles, 26 de octubre de 2016

El caos

Según el filósofo Ly Tin Wheedle, el caos se encuentra en mayor abundancia cuando se busca el orden. El caos siempre derrota al orden porque está mejor organizado.

Terry Pratchett


viernes, 21 de octubre de 2016