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miércoles, 22 de febrero de 2017

Redes


Las redes más peligrosas son las invisibles. Pero más peligrosas aún son las que se tejen alrededor de uno mismo, porque ésas no sólo no las aprecia la vista, sino que apenas se sienten.

Nick de Inma Chacón






viernes, 3 de febrero de 2017

Una caricatura por favor


Dedicada a mi amiga Isabel Soriano y a nuestro amigo común Jesus Chueca, recuperate pronto guapo, te echamos de menos.

LAS APARIENCIAS DEL PINTOR

Aquel pintor tan pobre y barbilampiño no sólo llevaba pintado un fino bigote sobre su labio superior; también sus calcetines, que higiénicamente cambiaba cada día de color, eran pintados. Y la mujer con la que dormía estaba pintada sobre la sábana.

Ángel Guache


El Cielo ganado.

   
    El día del Juicio Final, Dios juzga a todos y a cada uno de los hombres.
    Cuando llama a Manuel Cruz, le dice: 
    -Hombre de poca fe. No creíste en mí, Por eso no estarás en el Paraíso.
    - Oh Señor -contesta Cruz-, es verdad que mi fe no ha sido mucha. Nunca he creído en Vos, pero siempre te he imaginado.
   Tras escucharlo, Dios responde:
   - Bien, hijo mío, entrarás en el cielo; mas no tendrás nunca la certeza de hallarte en él.
    
Gabriel Cristián Taboada





viernes, 27 de enero de 2017

Fantasmagoria.

Foto dedicada al recuerdo de mi madre, una gran mujer, he tenido la mala suerte de perdera el día 25.
Siempre estarás con nosotros. Te queremos.

La entrada la hice hace muchos años, pero he decidido recuperarla y dedicarsela a mi madre.
Camara nikon F90
Foto hecha con un carrete Kodak Tri-X, revelada con D76 , positivada con una Kayser, con papel baritado  perla. y digitalmente le puse texturas.

Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte
contemplando
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando;
cuán presto se va el placer;
cómo después de acordado
da dolor;
cómo a nuestro parecer
cualquiera tiempo pasado
fue mejor.

Jorge Manrique



jueves, 19 de enero de 2017

DENSA QUIETUD


Una de las primeras entradas que hice en el blog el 4 de Junio 2010, he decidido ir recuperando alguna.
 Calle de Magacela (Badajoz)

Hay nublados inciertos en la tardía tarde de agosto, y las angostas calles de Magacela se desperezan y ven que todo sigue igual, gozan del tranquilo discurrir del tiempo y el viajero que curioso pasea entre sus calles, siente el bochorno en su piel, por un momento se detiene y perezoso prepara sus ojos para disfrutar de un paisaje, particular aunque no venga en las guías de carretera, desde Magacela,el balcón de la Serena.

Texto: Pedro Maximiano Cascos




sábado, 14 de enero de 2017

Esperando la espera.



Discreto amigo es un libro:
¡qué a propósito habla
siempre en lo que quiero yo,
siempre en lo que yo no quiero…!

'Las Comedias', de Calderón de la Barca.


sábado, 31 de diciembre de 2016

EL TIOVIVO DE LA VIDA.




Los excrementos y residuos que se amontonaban por las calles de Madrid en el verano de 1834 dieron lugar a un brote de cólera que se extendió por media España. Esteban Fernández, más conocido como Tío Esteban, era un madrileño que se ganaba la vida con un carrusel infantil con cuatro caballos de juguete en la calle Paseo de las Delicias. De pronto, el Tío Esteban cayó enfermo fruto de la epidemia y murió. Su fallecimiento causó mucho dolor a los vecinos del barrio, especialmente a los niños que se entretenían en su «atracción» día tras día.

Cuenta la leyenda que los familiares y amigos del Tío Esteban le colocaron en un ataúd abierto y le llevaron al cementerio en un cortejo fúnebre pasando por delante de su negocio. En el momento en el que se encontraban delante de su carrusel de «caballitos» se escuchó una voz procedente del interior del féretro. «¡Estoy vivo!, ¡estoy vivo!». Era Esteban Fernández que milagrosamente había «vuelto al mundo».

Una vez recuperado el Tío Esteban regresó a su trabajo. Su fama se propagó como la pólvora. Había incluso los que se desplazaban hasta el lugar simplemente para ver que realmente estaba vivo. «El tío vivo» se convirtió en una celebridad y aunque a Esteban en un principio no le gustaba la manera en la que se referían a él, al final lo aceptó y se quedó con el apodo.

Su atracción paso de llamarse «los caballitos» a «los caballitos del Tío Vivo» a, finalmente, «El Tío Vivo». Supuestamente es de esta historia de donde proviene la palabra «tiovivo», que tan extendida está ya por nuestro país.


miércoles, 21 de diciembre de 2016

Navidad Dickesiana


¡Feliz, feliz Navidad, la que hace que nos acordemos de las ilusiones de nuestra infancia, le recuerde  al abuelo las alegrías de su juventud, y le transporte al viajero a su chimenea y a su dulce hogar!

Charles Dickens


martes, 13 de diciembre de 2016

Pobreza y Solidaridad


Esta entrada la hice el año pasado, pero he decidido recuperarla.
Espero que estos actos de solidaridad no solo se hagan en Navidades, y que seamos más solidarios todo el año.

     
Un hueso para el perro no es caridad. La caridad es compartir el hueso con el perro cuando se está tan hambriento como el perro. (Jack London)


miércoles, 7 de diciembre de 2016

Otoño




Poema “Otoño”

Aprovechemos el otoño
antes de que el invierno nos escombre
entremos a codazos en la franja del sol
y admiremos a los pájaros que emigran

ahora que calienta el corazón
aunque sea de a ratos y de a poco
pensemos y sintamos todavía
con el viejo cariño que nos queda

aprovechemos el otoño
antes de que el futuro se congele
y no haya sitio para la belleza
porque el futuro se nos vuelve escarcha

Mario Benedetti




miércoles, 23 de noviembre de 2016

Conspirando juegos


…”Visto así, a la ligera, el pueblo no se diferenciaba de tantos otros. Pero para Daniel, el Mochuelo, todo lo de su pueblo era muy distinto a lo de los demás.


Con frecuencia, Daniel, el Mochuelo, se detenía a contemplar las sinuosas callejas, la plaza llena de buñigas y guijarros, los penosos edificios, concebidos tan sólo bajo un sentido utilitario. Pero esto no le entristecía en absoluto. Las calles, la plaza y los edificios no hacían un pueblo, ni tan siquiera le daban fisionomía. A un pueblo lo hacían sus hombres y su historia…. Y Daniel, el Mochuelo, sabía que por aquellas calles cubiertas de pastosas buñigas y por las casas que las flaqueaban, pasaron hombres honorables, que hoy eran sombras, pero que dieron al pueblo y al valle un sentido, una armonía, unas costumbres, un ritmo, un modo propio y peculiar de vivir…”


(El camino Miguel Delibes)