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martes, 16 de febrero de 2016

La espera


Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.
Augusto Monterroso (cuento "El dinosaurio)



sábado, 3 de enero de 2015

¿Dónde….?


   
       Llevaba días anhelando salir de casa, pero las tormentas no me dejaban, después vino la pertinaz lluvia y para ese día había perdido todos los paraguas. Aquella era una tarde que me levantó un fuerte dolor de cabeza. Había pasado la lluvia pero no del todo, como recuerdo de su reciente paso dejó unos enormes nubarrones. Angustiado salí de casa, y con un paso ligero llegué frente a la playa, sentí pena de no poder seguir caminando, quería ir más allá, no fuera a ser que después llegará de nuevo la tormenta. Una mano se posó en mi hombro, era una mujer joven que se presentó como mi hija. No recuerdo a ninguna hija, sí que es cierto que esta se daba un cierto aire a alguien a quién amé. Se agachó y me calzó unas botas, en mi anhelo de salir fuera no me había dado cuenta de que iba descalzo. Comenzó a lloviznar, de una manera que no recordaba haberlo sentido nunca, esa agua no era fría sino gélida. La nueva tormenta estaba cerca y me llevaría con ella, no deseo lo mismo para esta joven.


Texto: Pedro Maximiano Cascos


























viernes, 10 de junio de 2011

El otro peine de los vientos


Los caminos del arte y de la naturaleza son caprichosos, cambiantes como el viento y la frágil voluntad humana. ¿por qué una solitaria playa puede ser un museo que no tiene conciencia de serlo?. Chillida ideó el Peine de los vientos, para moldear los aires del mar Cantábrico. Se han fijado quienes pasean o se bañan como lo que a la vista del profano parece ser un amasijo de hierros, restos de un naufragio naufragado en el olvido, se erige resistiendo en obra de arte de casual, reclamando en el maso silencio su lugar en un mundo que le ha varado, como un hijo bastardo del arte, como el artista callejero que hace de la limosna y la voluntad el pan suyo de cada día, así resiste el otro peine de los vientos.

Texto: Pedro Maximiano Cascos