En el transcurso de un simple paseo, una plaza se convierte en el escenario donde el tiempo parece detenerse. Un hombre mayor avanza con calma, mientras detrás de él, un niño curioso sigue sus pasos. Las palomas, testigos voladores, trazan círculos entre ambos, creando un puente invisible entre dos generaciones. El pasado y el futuro se encuentran en un mismo espacio, unidos por la quietud de la rutina y la promesa de lo que vendrá.
Estupendas las dos Ana, son dos momentos preciosos. La reflexión también es muy interesante.
ResponderEliminarSaludos
Dos excelentes momentos capturados con tu maestria habitual!
ResponderEliminarUn fuerte abrazo Ana
Con solo dos clics no has contado una historia completa en un escenario urbano.
ResponderEliminarUn abrazo, Ana.
Gran cantidad de palomas, revolotean por esa plaza, haciendo el disfrute de los niños.
ResponderEliminarUn abrazo.
Preciosas Ana. Me encanta la segunda.
ResponderEliminarAbrazo
Las fotografías y la exposición que haces de ella, nos muestra el paso de la vida
ResponderEliminardos generaciónes y el vacio que existe entre ambas,
la lentitud de uno y la agilidad del niño
Me ha gustado pasar por tu blog
Un abrazo
Estupendas tomas urbanas, Ana, aparte de contarnos el devenir de la vida, la luz es estupenda.
ResponderEliminarSaludos.
Has captado unos instantes urbanos de belleza intensa.
ResponderEliminarUn saludo, amiga
Dos fotografias q
ResponderEliminarDos fotografías que muestran la cotidianeidad de la vida y como tu bien dices el cambio del pasado al futuro. Excelentes imagenes urbanas.
ResponderEliminarUn abrazo.
Muy buenas Ana . Me gustan mucho . La segunda con la espontaneidad del niño transmite ternura
ResponderEliminarAbrazo
Gracias, Ana, por tan lindos momentos cotidianos que has sabido captar con tu cámara. Las imágenes excelentes y el texto que las acompaña...como anillo al dedo.
ResponderEliminarUn abrazo.
Dos excelentes fotografías que me impactan y me hacen sentir la humedad del ambiente. El hombre entrado en canas y portando su paraguas camina adelante del niño representando, para mi, la experiencia de vida que va marcando el camino a ese inocente niño que corre detrás de él.
ResponderEliminarUn abrazo